Afecta a: Estómago2–4 h
Gastritis
Inflamación de la mucosa del estómago. Puede ser aguda y pasajera o crónica, y en muchos casos está detrás la bacteria Helicobacter pylori.
Qué ocurre
La pared del estómago está protegida por una capa de moco que la aísla del ácido. Cuando esa barrera se debilita, el ácido irrita el tejido y aparece la inflamación. La causa más frecuente en el mundo es la infección por Helicobacter pylori; le siguen el uso prolongado de antiinflamatorios, el consumo excesivo de alcohol y, con menos frecuencia, causas autoinmunes.
Aguda o crónica
La gastritis aguda aparece de golpe y suele resolverse al retirar la causa. La crónica se instala de forma silenciosa durante años y, si no se trata, puede provocar atrofia de la mucosa y aumentar el riesgo de úlcera y de lesiones más serias.
Qué ayuda
- Identificar y tratar la causa: si hay H. pylori, erradicarla cambia el pronóstico
- Revisar con su médico el uso de antiinflamatorios
- Reducir el alcohol y dejar el tabaco
- Comidas más pequeñas y regulares, evitando lo que a usted en particular le molesta
No conviene automedicarse de forma indefinida: los protectores gástricos alivian el síntoma, pero no resuelven la causa y a largo plazo tienen sus propios efectos.
Cuando algo no marcha
- Úlcera pépticaUna llaga abierta en la pared del estómago o en la primera porción del intestino delgado, allí donde el ácido ha erosionado el tejido.
- H. pyloriUna bacteria capaz de sobrevivir en el ácido del estómago. Coloniza la mucosa gástrica y es la causa principal de gastritis crónica y úlcera péptica.
- Dispepsia funcionalMolestia persistente en la parte alta del abdomen sin una lesión que la explique. El estómago no está dañado, pero funciona y percibe de forma alterada.