Afecta a: Estómago2–4 h
Infección por Helicobacter pylori
Una bacteria capaz de sobrevivir en el ácido del estómago. Coloniza la mucosa gástrica y es la causa principal de gastritis crónica y úlcera péptica.
Una bacteria muy bien adaptada
Helicobacter pylori produce una enzima que neutraliza el ácido a su alrededor y usa sus flagelos para introducirse en la capa de moco del estómago. Así sobrevive en un ambiente que mataría a casi cualquier otro microorganismo. Infecta a cerca de la mitad de la población mundial, con mayor prevalencia en América Latina.
Por qué importa
La mayoría de las personas infectadas nunca desarrolla síntomas. Pero es la causa de la mayor parte de las úlceras gástricas y duodenales, produce gastritis crónica, y la Organización Mundial de la Salud la clasifica como carcinógeno de tipo I: es el principal factor de riesgo conocido de cáncer gástrico.
Diagnóstico y tratamiento
Se detecta con test del aliento con urea, análisis de antígeno en heces o biopsia durante una endoscopia. El tratamiento combina antibióticos con un inhibidor de la secreción ácida durante 10 a 14 días. Dos puntos son críticos: completar todo el esquema aunque los síntomas mejoren antes, y confirmar la erradicación con una prueba de control cuatro semanas después.
Sobre las resistencias
Los tratamientos incompletos o repetidos generan resistencia a los antibióticos y hacen mucho más difícil erradicar la bacteria después. Por eso el esquema debe ser el adecuado desde el primer intento y siempre indicado por un profesional.
Cuando algo no marcha
- GastritisInflamación de la mucosa del estómago. Puede ser aguda y pasajera o crónica, y en muchos casos está detrás la bacteria Helicobacter pylori.
- Úlcera pépticaUna llaga abierta en la pared del estómago o en la primera porción del intestino delgado, allí donde el ácido ha erosionado el tejido.
- Dispepsia funcionalMolestia persistente en la parte alta del abdomen sin una lesión que la explique. El estómago no está dañado, pero funciona y percibe de forma alterada.