Afecta a: Estómago2–4 h
Úlcera péptica
Una llaga abierta en la pared del estómago o en la primera porción del intestino delgado, allí donde el ácido ha erosionado el tejido.
Qué ocurre
Cuando el equilibrio entre el ácido y las defensas de la mucosa se rompe, el tejido se erosiona hasta formar una úlcera. Si está en el estómago se llama úlcera gástrica; si está en el duodeno, úlcera duodenal. Dos causas explican la mayoría de los casos: la infección por Helicobacter pylori y el uso continuado de antiinflamatorios como el ibuprofeno o la aspirina.
Un mito que conviene aclarar
Durante décadas se culpó al estrés y a la comida picante. Hoy sabemos que no causan úlceras, aunque sí pueden empeorar los síntomas de una úlcera existente. El descubrimiento del papel de H. pylori cambió por completo el tratamiento y convirtió una enfermedad crónica y recurrente en una curable.
Qué ayuda
El tratamiento se dirige a la causa: erradicar la bacteria con el esquema antibiótico adecuado y suspender o sustituir el antiinflamatorio responsable, junto con medicación que reduzca el ácido y permita cicatrizar. La mayoría de las úlceras cura en pocas semanas con el tratamiento correcto.
Complicaciones a evitar
Sin tratar, una úlcera puede sangrar, perforar la pared del órgano u obstruir la salida del estómago. Son urgencias médicas, y son la razón por la que el dolor abdominal persistente merece una evaluación y no solo un antiácido.
Cuando algo no marcha
- GastritisInflamación de la mucosa del estómago. Puede ser aguda y pasajera o crónica, y en muchos casos está detrás la bacteria Helicobacter pylori.
- H. pyloriUna bacteria capaz de sobrevivir en el ácido del estómago. Coloniza la mucosa gástrica y es la causa principal de gastritis crónica y úlcera péptica.
- Dispepsia funcionalMolestia persistente en la parte alta del abdomen sin una lesión que la explique. El estómago no está dañado, pero funciona y percibe de forma alterada.