Afecta a: Recto y anovariable
Hemorroides
Dilatación de las venas del recto y el ano. Todos tenemos tejido hemorroidal; el problema aparece cuando se inflama, sangra o se prolapsa.
Qué ocurre
El canal anal tiene cojinetes vasculares que ayudan a mantener la continencia. Cuando la presión sobre ellos aumenta de forma repetida, se ingurgitan, se inflaman y pueden sangrar o descender. Las internas suelen sangrar sin doler; las externas duelen más, sobre todo si se trombosan.
Qué las favorece
- Esfuerzo excesivo al evacuar y estreñimiento crónico
- Pasar mucho tiempo sentado en el inodoro
- Embarazo
- Estar sentado muchas horas al día
- Levantar pesos de forma repetida sin técnica
Qué ayuda de verdad
Casi todo el tratamiento consiste en corregir la causa: ablandar las heces con fibra y agua para que no haga falta esfuerzo. Los baños de asiento con agua tibia alivian, y las cremas locales pueden calmar los síntomas de forma temporal. No conviene usar corticoides tópicos durante semanas sin indicación médica.
Cuando hace falta más
Existen procedimientos ambulatorios sencillos, como la ligadura con banda elástica, y opciones quirúrgicas para casos avanzados. Pero si no se corrige el hábito intestinal, el problema vuelve.
Lo más importante
No autodiagnosticarse. El sangrado rectal también puede deberse a fisuras, pólipos, enfermedad inflamatoria o cáncer colorrectal. Una evaluación adecuada da tranquilidad o detecta a tiempo.
Cuando algo no marcha
- ERGEEl contenido ácido del estómago sube al esófago de forma repetida porque el esfínter que los separa no cierra bien, e irrita la mucosa.
- GastritisInflamación de la mucosa del estómago. Puede ser aguda y pasajera o crónica, y en muchos casos está detrás la bacteria Helicobacter pylori.
- Úlcera pépticaUna llaga abierta en la pared del estómago o en la primera porción del intestino delgado, allí donde el ácido ha erosionado el tejido.