Afecta a: Intestino delgado3–6 h
Intolerancia a la lactosa
El intestino produce poca lactasa, la enzima que parte el azúcar de la leche, y la lactosa sin digerir fermenta en el colon.
Qué ocurre
La lactosa necesita la enzima lactasa para dividirse y poder absorberse. Cuando la producción de lactasa disminuye, la lactosa llega intacta al colon, donde las bacterias la fermentan y generan gas, agua y ácidos. De ahí la distensión, los retortijones y la diarrea, que aparecen entre 30 minutos y dos horas después de tomar lácteos.
Es lo normal, no la excepción
La mayoría de la humanidad reduce su producción de lactasa después de la infancia; la capacidad de digerir leche en la vida adulta es en realidad una adaptación genética minoritaria. En poblaciones latinoamericanas y del sur de Europa es muy frecuente.
No es alergia a la leche
Son cosas distintas. La intolerancia es un problema digestivo, dependiente de la dosis y molesto. La alergia a la proteína de la leche es una reacción inmunitaria que puede ser grave. Confundirlas lleva a restricciones innecesarias o a riesgos evitables.
Qué ayuda
- Casi nadie necesita eliminar los lácteos por completo: hay un umbral personal de tolerancia
- Los quesos curados y el yogur suelen tolerarse mejor, porque tienen menos lactosa
- Tomar lácteos acompañados de otros alimentos reduce los síntomas
- Existen productos sin lactosa y suplementos de lactasa
- Cuidar el aporte de calcio y vitamina D si se restringen los lácteos
Cuando algo no marcha
- Enfermedad celíacaUna enfermedad autoinmune en la que el gluten desencadena un ataque del propio sistema inmunitario contra las vellosidades del intestino delgado.
- SIBOUn exceso de bacterias en el intestino delgado, que debería tener pocas. Fermentan los alimentos antes de que se absorban y producen gas y malabsorción.
- ERGEEl contenido ácido del estómago sube al esófago de forma repetida porque el esfínter que los separa no cierra bien, e irrita la mucosa.